martes, 29 de noviembre de 2011

EL ESTIGMA DE LA SALUD MENTAL

Los trastornos mentales constituyen hoy una causa muy frecuente discapacidad, pérdida de años de vida saludable, sugrimiento, aislamiento y oprobio social, estighan matización y hasta mortalidad por suicidio. Dos de cuatro españoles ha padecido, padece o padecerá una alienación psiquica a lo largo de su vida. Las mujeres son más proclives a este tipo de patología.
En los últimos años, se acentuado determinados problemas que plantean retos a la salud mental, ligados a los brutales cambios sociales. Por ejemplo, los trastornos de conducta, bipolaridad y déficit de atención; el consumo de alcohol y drogas, donde los más ingestados son el cannabis y la cocaína, cada vez más en la órbita juvenil; la anorexia, bulimia, obsesiones y otros comportamientos como la vigorexia, la ludopatía y adicciones comportamentales; las enfermedades neurodegenerativas; los problemas psiquiátricos en inmigrantes, en los sin techo, en la población penitenciaria...
Además, la petición de ayuda a la psiquiatría ha ampliado todos sus límites a situaciones de conflictos generadoras de malestar... Por ejemplo la actual crisis económica, especialmente el desempleo, se estima pueden producir un aumento de este tipo de pacientes y de los afectados por disfunción eréctil, entre otros...
Como enfermedades reconocidas y en su ámbito patológico, con mayores consecuencias sobre la autonomía y desempeño funcional sobre los afectados, la claudicación de los familiares como ayuda primaria, es patente. La incoporación de la mujer al mundo laboral y los demás cambios en el " modus vivendi " de hoy en día imposibilitan el antiguo patrón de auxilio que ha sido tan ineficiente como injusto. Ello requiere contar con recursos psicosociales alternativos de rehabilitación y apoyo.
¿ Cuál es la situación de la salud mental en España ? Patética, aunque desde los años ochenta el desplazar el eje de la asistencia desde los viejos manicomios hacia centros ambulatorios de salud mental y unidades de internamiento en hospitales generales, haya querido maquillar en algo la degenerativa situación.
Pero quizás el mayor problema que se advierte y se ha agravado es la estigmización del enfermo por parte del resto de la población que se cree sana mentalmente.
Al estigmatizado se le aplica un estereotipo, por encima de que pueda desarrollar otras facetas positivas en su vida, de " loco ". Para más " inri ", se le atribuye impredictibilidad, debilidad de carácter, propensión a la violencia, incapacidad para llevar una vida normal, imposible curación... afirmaciones, absurdas y alejadas de la realidad y que despiertan rechazo, temor, oprobio, exclusión y discriminación.
El estigma ( de cualquier orden ) es irracional y proviniente de seres abyectos. Si preguntamos a cualquiera por su postura personal negará su existencia, aunque en realidad, en su interior, de esté mandando a la mierda. Las noticias " engordadas " por los medios de comunicación sobre conductas criminales especialmente brutales e inhumanas, señalan ya previamente que el autor no estaba en tratamiento psiquiátrico anterior, como si esta fuera condición indispensable y esperable en tales situaciones.
El estigma es una barrera muy difícil de derribar ( más que el " Muro de Berlín " ). Se sustenta sobre una percepción colectiva ancestral plagada de desconocimiento, analfabetismo, oscurantismo e incomprensión que es injusta y cruel, además de falsa. Provoca en los enfermos y sus allegados desesperanza, aislamiento social, angustia y pérdida de autoestima. Por ello es preciso poner en marcha todos los esfuerzos posibles para su eliminación, exigiendo el respeto y los derechos que le son inalienables y que las personas con problemas de salud mental merecen.
-José Antonio Chaves Pérez-

No hay comentarios:

Publicar un comentario